Corset
Mi nombre es Sofía, trabajo en un bar en el cual comúnmente acostumbran a hacer actuaciones literarias, ya sea cafés literarios o como quieran llamarle. Ese día me tocaba turno de noche, por lo que tenía que darme el tiempo de abrir el bar, cuando podía atender mesas y al final de la noche hacer caja y después cerrar el bar, lo cual es un trabajo muy agotador, hay que imaginarse las cosas de las que tengo que estar pendiente, del dinero de la caja, que no falten cervezas, que el chef haga los platos lo más rápido posible, que el audio para los show este acorde a la presentación y un sin fin de cosas de la que puedo estar toda la noche relatando.
El día de hoy, un viernes 20 de junio, ya asentado el invierno en toda su plenitud, con fríos bajo cero, por lo que acá tenemos una salamandra, que es una especia de fogata gigante, para que el público no pase frío y sea un ambiente más grato para los clientes. Como era la segunda jefa al mando, tenía que andar formal, andaba con un pantalón gris perla, que me asentaba muy bien a mi figura, especialmente mi trasero, que era lo que más me gustaba de mi cuerpo, también recuerdo que ese día quise andar muy coqueta por lo que decidí andar con una pantaleta lo más sexy posible, cosa que al pasar los hombres, también mujeres, me vieran con un trasero perfecto y un calzón que se perdía en la imaginación de las personas, andaba con un corset rojo fuerte, bien sexy por lo que mis senos aparte de ser muy grandes me ayudaban a aumentarlos aún más de tamaño, lo más que me gustaba es que se me marcaban los pezones al rozar la tela, lo cual me hacía ser el centro de atención, debo confesar que eso me gusta mucho, pero, esperare hasta las 02:00 am que es a la hora que se va mi jefa para sacarme la chaqueta y dejar boquiabiertos a todos, y bueno, a todas también.
Hoy son los viernes literarios, en donde se daba cabida a algún poeta local o de afuera, para que presentara sus obras, para que se mostrara y también nos trajera clientela nueva, que al final eso era lo que buscábamos nosotros. Siempre habían poetas que declamaban siempre lo mismo, sobre amor, melancolía, la vida y bla bla bla, más de lo mismo, por lo que nunca me llamaba la importancia, en lo personal me gusta leer más novelas que obras poéticas les debo confesar. Ya era las 23.45 y el show de este poeta duraría más menos 1 hora aproximado según el programa que nos entregó el poeta. Ese día fue muy concurrido, este poeta nos trajo bastante audiencia, la sala especial que tenemos para estos tipos de show estaba repleta y nuestras ventas se disparaban y crecían minuto a minuto tras poema y poemas, mucha gente aplaudía con gran euforia, especialmente las mujeres, y eso me llamó mucho la atención por lo que decidí ir a ver qué pasaba con este poeta, cosa que no hago nunca. Al iré a ver a este poeta me di cuenta que era un poeta bien en particular, él no hablaba de amor, ni melancolía, ni de la vida ni de nada viejo, era un poeta erótico, recitaba sobre el erotismo, como el sentía a la mujer y tras escuchar su poema Desnuda y Hermosa, me dejo boquiabierta, este tipo las tenía a todas locas, todas las mujeres que estaban ahí desearían a un hombre así, que las tratará con tanta ternura, con tanta delicadeza, con tanta pasión que a cualquier mujer le gusta un hombre así. De apariencia el tipo es bastante guapo alto, de pelo oscuro, piel morena y unos ojazos verdes que ese era su gran contraste, era su centro de atención con el cual nos captaba a todas como si fuese un imán.
Ya son 00:55 y el poeta, al cual ni siquiera le sabía el nombre había terminado en medio de aplausos, mas todo lo que viene después, fotografías, ventas de su libro, mujeres que quieren explícitamente acostarse con él, pero este señor aparte de ser un poeta, es un caballero, porque atendió a cada una de las féminas y sin ser irrespetuoso les dijo que no podía salir con ellas.
Yo estaba en la caja viendo el tema de las platas, fue una noche muy buena, nos fue muy bien, en comparación al viernes pasado vendimos 4 veces más cerveza y tragos destilados, lo cual a mi jefa la tenía muy contenta. Como es de costumbre después de una actuación siempre el poeta se acerca al bar a tomarse un trago que es cortesía de la casa, muchos poetas después se iban borrachos de sus espectáculos, por lo que eso afectaba mucho a la imagen de ellos y a la de nuestro local.
Él poeta se acercó al bar, donde estaba yo, lo cual me puso muy nerviosa porque este hombre estaba muy pero muy bueno, y me dice: Hola que tal, me gustaría tomar una cerveza, a lo cual le respondo con voz un tanto nerviosa: ¿Qué cerveza le gustaría tomar, nacional o internacional?
Y me di cuenta de algo, a pesar de estar con mi mejor tenida, no me estaba mirando ni mi trasero, ni mis senos, si no, me miraba directamente a mis ojos, lo cual no estaba en mi planes, y me responde amablemente: quiero una cerveza nacional, y la pregunta del año le afloró al instante; Señorita, ¿Cuál es su nombre? , lo miro y le diga Sofía, mi nombre es Sofía, y tampoco deje pasar mucho tiempo, ¿Y el suyo cuál es? , me mira y me responde: me llamo Florentino, un gusto Sofía, en ese momento no me importó nada, ni el dinero que estaba en la caja, ni la gente nada, nos conectamos con nuestras vistas automáticamente como si fuéramos amantes de reinos prohibidos de la edad media, creo que ese instante duro un par de segundos.
Desconectándome rápidamente de su vista fui a buscar la cerveza que él requería, estaba bien helada, y me quedaban esos vasos especiales que son para cervezas Premium, noto que estaba sacando su billetera para pagarme la cerveza y le digo no no no como se te ocurre, es cortesía de la casa, tuviste un excelente show, eso está hablado con la jefa, tomate las que quieras, Florentino me dice: muchas gracias querida Sofía, esta cerveza es mi favorita, siempre la pido donde voy, pero tiene mejor sabor cuando está acompañada con una mujer como tú, permíteme decirte que eres muy linda, digna de un poema mío, y se ríe sarcásticamente el tipo, o cual con todas las palabras que digo me dejo entre sonrojada y boquiabierta, una mezcla media rara, Florentino eres muy amable, y como buen poeta no pierdes el tiempo de piropear a cualquier potencial musa, y sorpresivamente me dice: yo no piropeo a cualquier mujer, pues toda son potencialmente escribibles, pero, si hay una en particular a la que la pienso para hacer un poema, le digo todo lo que te dije y más. Lo mejor de ese día es que cerrábamos temprano porque había elecciones presidenciales y por ley podíamos vender alcohol hasta las 02:00 que fue la hora que llego la policía a fiscalizar el local, ese trámite lo hizo mi jefa, y después rápidamente se fue, solo estaba esperando eso. La instrucción que me dejó dicho es que a las 03:00 como máximo tenía que estar cerrado o solamente yo en el bar, lo cual fue una oportunidad de oro que me dio mi jefa sin querer para portarme mal con este poeta erótico.
Tuve que empezar a atender en la caja a toda la gente que se tomaba sus últimos tragos antes de irse, por lo que la conversación con Florentino quedó en Stand vi.
Ya eran las 02.57 y el local por fortuna estaba casi vacío, solo quedaba yo y como 3 personas que ya estaba por irse, tipo el borrachito que se queda hasta el último en todas las fiestas, pero, se me había olvidado que estaba Florentino, y por ratos pensé que se había ido, me paro de la caja y le digo a la gente que ya teníamos que cerrar por lo que accedieron a irse por fortuna tranquilamente, pero, falta el, mi poeta. Comencé a apagar las luces de las distintas habitaciones del bar, y en la habitación de show estaba Florentino, estaba solo, y se estaba cambiando de ropa, al entrar me llevo la grata sorpresa de que estaba con una camisa blanca radiante con flecos en el pecho, pero no llevaba pantalones, estaba solamente con calzoncillos, y calcetines ya que estaba cambiándose ropa. Me quede parada como 10 segundo viendo ese cuerpo que tenía este poeta, y se me pasaron miles de cosas por mi mente, me sentí deseada, sentí que quería que ese hombre fuese mío, Florentino estaba de espalda y al darse cuenta que estaba yo se da vuelta rápidamente y me dice: Sofía, te pido mil disculpas por esta facha, a lo que le digo, no te preocupes, si yo ya me iba, a lo que pregunta: ¿Cuánto tiempo llevas parada ahí?
No lo sé, un par de segundos, eres muy lindo permíteme decirte, pero él no me responde nada, ¿porque? Yo ya andaba sin mi chaqueta, por lo que deja relucir todo mi cuerpo, mi busto estaba a su merced, y mis pezones se pusieron duros de tanta excitación que tenía por este hombre, mi cuelo lo dejaba a su vida y mi pelo lo tomaba delicadamente para que pareciera que fuese un simple adorno a mi cuerpo lujurioso. Me doy cuenta que está mirándome fijamente a mi cuerpo, miraba mis senos me miraba con una cara de deseo que su bóxer empieza a crecer rápidamente, el me desea y yo lo deseo a él, estábamos solos, estaba todo listo, yo mirando su bóxer como crecía y el mirando mis senos y mis pezones como se notaban cada vez más al pasar los segundo en que no sabíamos en que terminaría todo esto.
Esa misma mirada que nos conectó en la caja la primera vez que nos vimos, no conecto ahora, lo miré y me miró, y no había nada más que hablar, y nos acercamos y nos dimos un tremendo beso, un beso lleno de lujuria y deseo en donde los fluidos salivosos se hacían cada vez más constantes, que beso más delicioso.
Nos juntamos en el sillón de cuero que hay en esa sala, mientras el besaba mi cuello, yo recurría su suave pelo con mis manos, el besaba mis senos, sacaba mi corsé con tal delicadeza que pensé que me estaba haciendo un poema en vez del sexo lujurioso que había, es me toca cada parte de mi cuerpo, yo le saco la camisa, esa camisa que parecía parte de su piel, le beso todo su torso, y estaba vez él se sale del poeta y como un hombre bruto saca mi corsé salvajemente de mi cuerpo, me sentí dominada, sometida- pero ya estaba con el hombre que conocí en una noche y lo desee completamente.
Ya éramos 2 amantes llenos de pasión, llenos de un amor que no existía pero que si afloró en ese instante, en me saca mi pequeño calzón rojo, me separa las piernas y siento en mi depilada vagina, algo áspero, algo húmedo que se movía, era su lengua que jugaba con cada gemido que tenía, que tocaba mis puntos de suspiro manera tal que me hacía llegar al cielo, el tiempo, me dio lo mismo, solo lo quería a él y especialmente haya abajo. De tan excitada que estaba que no me doy cuenta cuando mi Florentino se gana encima mío, empieza a moverse lentamente, creo que no me quiere hacer daño, se movía tan delicadamente que gemía y gemía, me besó de tal manera que sin conocerlo pensé y me hizo sentir que era el amor de su vida, cada vez se mueve más rápido, cada vez llego al cielo junto a él, me dice poesías que ni siquiera me acuerdo, estaba entregada a él, y él era un amante de mi cuerpo, me extrañaba mucho la forma delicada que tenía el de tratar mi cuerpo, si a veces parecía que me pedía permiso para todo, pero, solo quería hacerme sentir un rato de placer con poesía.
Siento su cuerpo cada vez más agitado, va más rápido, habla menos, y está quejándose más , creo que también está disfrutando mi cuerpo, creo que soy su musa sexual, por cómo se queja, va cada vez aún más rápido, y más rápido y creo que ya terminará una historia de amor sexual que comenzó en un inicio loco, sin intención de hacer lo que estábamos haciendo, quizás, yo busque provocar esto en el por cómo me vestí hoy, pero, algo me dijo que tenía que ir así de sexy.
Florentino se queja y se queja, me dice lo hermoso que es mi cuerpo, que es perfecto, que lo quiere solo para él, y mientras habla y habla yo gimo y gimo, grito su nombre cada vez más fuerte, él se mueve más fuerte, más brusco, como si el hombre apareciera ahora antes del poeta y de pronto escucho un suspiro muy profundo, y yo grite como si fuese una perra, no sin serlo, sentí cada vez que me hizo el amor, sentí como fue sexualmente agradable conmigo. Se posa en mis senos unos minutos, si saber qué hora era, ni mucho menos cuanto trabajo me quedaba hacer, me dice: Simplemente eres perfecta, eres una joya de mujer, tanto tu cuerpo como tus besos, no hallé nada que decirle y solamente atine a darle un beso, nuestro último beso.
Nos levantamos, nos vestimos rápidamente y justo cuando estaba cerrando la caja para despedirme de él, ya no estaba, Florentino había desaparecido misteriosamente, lo busque por todo el bar y no estaba, pero me di cuenta que deja un papel en el sillón lujurioso donde me hizo el amor, solamente decía: Volveré.
esta buena la trama, interesante la historia, me gusta tu forma de escribir los he leído todo...pero a veces siento que es repetitivo en el que y en el y; por otra parte tiene palabras mal escritas que te haces perder el foco de atención, pero a pesar de aquello , pero como mujer, me gusta...
ResponderEliminarme gusto soy gemma
ResponderEliminarMuy bueno me encanto :D saludos!!
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