Noches
sin ti parte 5 y final
Despierto
con mucha pena, muy triste y completamente transpirado como si hubiese estado
contigo. El desayuno se hace raro, aunque me preparé omelet que tanto nos
encanta, debo decir que esta delicioso pero estos alimentos no son completos si
no estás, siento algo en la puerta, se mueve y algo entra, vestida de blanco
radiante pues aun así no quise mirar, me gustan las sorpresas. Avanzas hacia mí
con gran alegría y algo más. Me tomas del cuello y me das un simple beso
cerrando lo ojos y me traslado automáticamente a todos esos instantes en los
cuales me hacías falta, especialmente al ir a nuestra cama.
Me paro
y me doy vuelta hacia ti, te miro y lloro al verte tan hermosa y solo para mi,
te vuelvo a mirar para besarte apasionadamente y tu me respondes al instinto de
amor que nos une. Estás radiante, maravillosamente de blanco, con ese sostén
que me gusta para tus pechos y un corpiño blanco incrustado hasta el fondo de
tu ser, puede tocar lo que en mis sueños quería de ti.
Te conduzco
hacia mi pieza que también te extraña, te coloco sutilmente entre mis sabanas,
te saco el vestido lentamente mientras te retuerces en la cama, estás tan
dulce que quiero comerte toda mi vida.
Bruscamente te saco ese sostén blanco y toco tus pechos mientras froto mi
lengua en tu punto débil, quiero hacerte mía y yo ser tuyo, me desnudo frente a
ti, a contra luz como varios poemas que te escribí
Nos
unimos en el coito lleno de amor, del flagelo lujurioso, estoy con la mujer que
amo y quiero hacer contigo lo que la primavera hizo con los cerezos.
Fin



