Ya estamos en el ocaso de la noche
y la veo a usted, de figura descollante
solamente mía.
Y vienes hacia el sofá
con un caminar erótico
con transparencia blanca
que deja al descubierto
esos pechos tan redondos como Magnolias.
Se posa a mi lado
la bella mujer con la cual
quiero hacer el amor,
me mira y yo la miro
se conectan automáticamente
los deseos de tenerme y yo de tenerla.
Quiero que hagamos ilegal este amor
quiero tenerte en el regazo de mi pecho.
Me miras y yo te miro
nos besamos tan apasionadamente
que tu transparencia se pegó a mi cuerpo
y mi camisa se mojó con tu aroma.Para comentar entra en el titulo del poema

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